sábado, octubre 17, 2009

Publirreportaje: Lo bueno, lo malo y lo feo

Hola amiguitos.
No, no he muerto, ni han muerto ustedes para mí. Descubrí que el verano madrileño es mi kriptonita y casi, casi me lleva a la tumba, pero con un autodominio envidiable (y quejándome un huevo) logré sobrellevarlo. Son las 8pm, ya es de noche y estamos a 13 grados, así que he vuelto a ser feliz.

¿Lo bueno? He empezado a escribir "friláns" para una página web: http://www.suite101.net/profile.cfm/mariella. No crean que es un sucedáneo de este blog, ¡no! Señoras y señores, Suite101.net es un lugar serio, con colaboraciones y contenidos de calidad. Las cojudeces seguirán siendo exclusivas de este blog.

¿Lo malo? Aún no gano ni michi de euros en Suite101.net (el portal online de gran difusión y prestigio internacional). Gano en base al número de visitas, así que a menos que escriba doscientos cuarenta y siete artículos hoy mismo, mi cuenta bancaria de Suite seguirá ostentando el €1.72 que tiene el día de hoy.

¿Lo feo? La religión nunca ha sido parte importante de este blog, pero el día de hoy (y mañana también) les pido encarecidamente que le prendan una velita al santo de su devoción y oren por el pronto incremento de mi cuenta bancaria. También pueden entrar a Suite101.net (portal que apuesta por la calidad de sus contenidos), leer mis artículos y si algo les llama la atención, darle click a la publicidad. Pero me parece más divertido imaginármelos rezándole a San Expedito.

Y ustedes se preguntarán, ¿qué he escrito? Pues esto:
Aquí me puse cultural y escribí sobre uno de mis libros favoritos
Acá me pregunté serísima si Obama merecía el premio Nobel que le dieron
Aquí le pido un Kindle a Papá Noel esta navidad
Acá advertí a los publicistas sobre lo que hay que hacer en la era 2.0
Aquí hable de la granjita pajísima de Facebook que nos tiene a todos cojudos
Acá hablé sobre cómo los escritores deben dejarse de huevadas y aprovechar la web 2.0
Aquí Mariella les recomienda a todos cómo desbloquearse y ponerse a escribir. Es sin duda el mejor artículo, así que denle una leída.

Eso es todo amigos. Escribiré en el blog pronto, pero por lo pronto ya saben que pueden encontrarme a la misma hora y por el mismo canal en Suite101.net (web pionera en la publicación de artículos de colaboradores freelance). Suscríbanse via RSS y sean felices :)

jueves, septiembre 10, 2009

Apuntesh variosh de mi mente deshordenada y olé.

Notitash deshde Madrid.
* Desde que vivo en un país donde las palabras COÑO, CAGAR y CULO están cómodamente en la letra "C" de todos los Coquitos versión española y desde que aprendí a escuchar con naturalidad cuando alguien pide un PINCHO de tortilla en un bar, pues he desarrollado una boquita de caramelo absolutamente EN-VI-DIA-BLE y motivo de orgullo de papi y mami. JODER!
* Hablando de tortillas, debo culturizarlos a todos ustedes e informarles sobre los grandes inventos de la cultura española. Entre ellos y en primer lugar está, obviamente, la tortilla; la cual fue mi principal fuente de alimentación (carbohidratos y proteinas, qué más puedo pedir?) durante mis tres primeros meses en tierras ibéricas. El segundo gran invento es LA SIESTA. Es una cosa maravillosa. Pruébenla y sean felices.
* Mi desaparición de este blog en las últimas semanas no se debió, sin embargo, a un exceso de siestas ni a un acto de procrastination. Se debió a que mi hermano (el que no sabe nada) me invitó una semana a Grecia. Así es. ENVIDIENME. Eso es lo que quiero que sientan. Siéntanlo.
* A pesar del alejamiento, he recibido múltiples comentarios y mails de gente que no conozco pero que lee mi blog. Ha sido un levanta-ánimos espectacular. Lo más curioso de todo fue descubrir gracias a un lector que publicaron uno de mis últimos artículos en un diario de Puno. SI. PUNO. Lo mejor de la publicación es el veintiúnico comentario. Si alguien lo entiende, por favor, explíquemelo.
* Ya llevo casi ocho meses sin desayunar jugo de papaya. Siento como si hubiera desayunado jugo de papaya toda mi vida y de pronto un día haya dicho: NO MÁS JUGO DE PAPAYA!!!! Y por eso me vine a una ciudad sin papayas. Y no solo me refiero a la tropicalidad de mi desayuno.
* Me voy a comer. Y olé.

sábado, agosto 15, 2009

El misterioso caso de la desaparición del pan: la investigación continúa

Luego de un exhaustivo análisis estadístico, los resultados a boca de urna dando las posibles soluciones a EMCDLDDP se ven reflejadas en este gráfico powerpoint. Saquen sus conclusiones.

miércoles, agosto 12, 2009

El misterioso caso de la desaparición del pan

Partiendo de las siguientes premisas:


* El último molde de pan que compré tenía 22 rebanadas de pan (como indica claramente en la bolsa).
* Dicho molde de pan fue adquirido en la tienda el miércoles 5 de agosto de 2009.
* Sólo como pan en el desayuno, ración equivalente a 2 rebanadas de pan.

Y luego de una simple operación matemática de 22 - (8 x 2),
¿Se puede saber por qué hoy
NO TENGO PAN PARA DESAYUNAR?

... Esta investigación continuará gracias a La Vergüenza Humana. Véala siempre por este canal (pero nadie sabe a qué hora). Ta ta ta táaaan.




domingo, agosto 09, 2009

Genética

Siempre he pensado que mis padres pusieron mucho esmero en el coctel genético que le heredaron a mis dos hermanos mayores (alcanzándoles así lo mejorcito del patrimonio Villanueva – Samudio) mientras que conmigo les dio un huevo de pereza y me dejaron poco menos que los saldos sobrantes de los genes familiares. Esto resultó en un ser humano bastante falladito. Demás está decir que los procesos de selección natural han intentado eliminarme del planeta en múltiples ocasiones (¡dios no quiera que me reproduzca!) pero sus intentos han sido infructuosos ya que, contra viento y marea, yo sigo aquí.


Y ustedes se preguntarán, ¿por qué digo esto? Y yo les respondo, pues porque es la verdad. Nací con el conducto naso-lacrimal obstruido. A los dos años me dio una infección al riñón que casi me lleva a la tumba y, en el proceso de curación, mis padres descubrieron que soy alérgica a las sulfas por lo que casi me voy a la tumba DE NUEVO (y luego procedieron a bautizarme, por si las moscas). Entre mis múltiples alergias están las fresas y los colorantes, por lo que en la época de consumo masivo de chizitos tuve el cuerpo permanentemente cubierto de ronchas. Uso lentes desde los cuatro años porque soy ciega como un topo. El sol es mi kriptonita y tengo piel rosácea. Mis piernas son chuecas debido a un acortamiento muscular en las rodillas. He tenido varicela. He tenido tifoidea. He tenido amigdalitis. He tenido fiebrones de cuarenta y he tenido alucinaciones. Tuve ciática. Soy hipersensible a la pseudoefedrina. Mis habilidades motoras son escasas y reducidas, por lo que casi fallezco en un accidente de patines a los quince años (arruinándome las vacaciones de invierno) y choqué mi Nissan Reggaetonero a los veintisiete porque no VI un MURO. Tengo canas desde los veinte años. Me salen moretones con extrema facilidad. Me duele la cabeza a menudo. Cuando duermo ronco, hablo, gimo, toso, balbuceo, me paro treinta veces para ir al baño y en los días especiales, me caigo de la cama. De cuando en cuando me dan espasmos en la traquea (y todos los días me dan espasmos en la pierna). A esto añádanle mi CERO sazón para cocinar, mi NULA capacidad de observación, mi PÉSIMO sentido del olfato y mi DEPLORABLE desarrollo motor grueso y tienen como resultado a la persona menos fit para el survival of the fittest.

Y, sin embargo, sobrevivo.

Y es que que, a pesar de que la evidencia no está a mi favor, me considero una persona bastante saludable. Le doy al alcohol con insistencia y aplomo y no siempre me como las verduras. Tomo Tang como loca y nunca me he privado de la mermelada. Tomo sol con irresponsabilidad extrema (pero usando mi protector solar de la NASA, factor 100). Me pinto las canas (a veces) y así como el hada madrina de la Cenicienta todo lo logra con solo decir bíbidi bábidi bu, yo todo lo arreglo con el secreto de mi éxito: las pastillas de prescripción.

Chúpate esa, Darwin.

Apuntes varios de mi mente desordenada:
* Hola, mi nombre es Mariella Villanueva y aparte de mis múltiples enfermedades sufro del síndrome del bloqueo de escritor ("Hola Mariella"). Me he leído todos los artículos habidos y por haber del tema y estoy en proceso de desalojarlo de mi cerebro. Deséenme suerte.
* "Genética" va dedicado a mi buen amigo Gálvez, el único (escúchenme bien, y siéntanse mal), el único amigo en Lima que me escribe cartas con regularidad. No tres o cuatro líneas misias. CARTAS. Y a mi me encantan las cartas. Este año, la salud de Gálvez ha sido precaria y es que sus 37 años ya le están pasando la factura. Pero igual le quiero. Mal.
* Mi manchi, Rocky.

martes, julio 21, 2009

Autosabotaje

Desde mi punto de vista, todas las cosas terroríficas del universo son tolerables. El calentamiento global, la deforestación, la corrupción de nuestras instituciones políticas… todo lo puedo resistir con un poco de estoicismo y bravura. Lo que a mí me aterrorizan son otro tipo de cosas.

Como cocinar.

No es ningún secreto que la cocina NO ES uno de mis talentos. No sé guisar, asar, freír ni sofreír: no se hornear, aderezar, saltear ni empanizar. Denme una sartén y una cuchara de palo y yo me echaré a llorar como una tetuda y gimotearé pidiendo por mi mami, sin remedio ni consuelo alguno.

Pensé que a la llegada del amor y bajo la premisa de que a los hombres se les conquista por el estómago mi aversión por la cocina desaparecería. Nada más lejos de la realidad. Luego de muchos años de sopa Ramen y delivery, la primera prueba de Mariella vs. La cocina llegó cuando tuve un novio cuya ex novia era Chef Profesional. Chef de restaurante. CHEF. CHEF. CHEF. ¿Y qué hice yo? Pues no me puse verde de la envidia. Nunca me inventé recuerdos ficticios de él y ella cenando manjares maravillosos preparados por ella con sus propias y delicadas manos. Jamás se me ocurrió hundirme en los celos o la vergüenza ni leer secretamente todas las noches el “Qué cocinaré” de Nicolini. Sin remordimiento alguno yo lo alimenté por dos años consecutivos con pan con jamonada y agua del caño y me zurré olímpicamente en lo del estómago y el hombre. Quiéranme por quién soy.

La segunda prueba llegó cuando, hace seis meses ya, me fui de mi cómodo Bed & Breakfast en Lima para instalarme en calidad de pobre en Madrid. Descubrí que me encanta ir de compras, me fascina leer las etiquetas de los envases y me entretiene no saben cómo llenar la refri y ordenar la alacena; pero, como siempre, las ollas y las sartenes son mi kriptonita. Cuando converso por teléfono con mi linda mami le cuento todo lo que hago y todas las cosas ricas que cocino. Por supuesto que yo sé que no me cree nada. Por supuesto que ella sabe que existen mayores posibilidades de que por las leyes universales de la mecánica cuántica mi Señor Patata se convierta espontáneamente en un lomo saltado antes de que yo cocine. Por supuesto: ahora barro como los dioses, trapeo como una profesional, coso y bordo como una máquina y lavo la ropa que da envidia, pero mi mami me conoce. Mi mami me parió. Ella y yo sabemos que me alimento de zanahorias con kétchup y que todas las cosas ricas que digo que cocino no son más que un invento ilusorio de mi mente malnutrida.

Jamás me ha avergonzado el haberme negado por 29 años a batirme a duelo con cucharones y espumaderas. No me humilla que se me quemen las papas, que mis tallarines con tuco sean un adefesio ni que mi arroz parezca quáker al ajo. Lo que si me avergüenza un poco es que planeo llamar esta tarde a mi mami porque me han entrado unas ganas arrebatadoras e incontenibles de hornear una torta selva negra en el corto/mediano plazo, y no tengo ni la más mínima idea de cómo (ni de por qué). ¿Alguien puede explicarme este fenómeno? Porque, sin antídoto a la vista, siento que estoy traicionando las bases más profundas de mi -hasta ahora- incólume personalidad. Si esto no es terrorífico, pues no sé qué lo es. Socorro.

martes, julio 14, 2009

No estaba muerta - andaba de parranda.

Yo no sé cómo funcionará la cabeza de los abogados, los pedicuros o los malabaristas en los semáforos, pero la mía funciona así:

TODO EL TIEMPO QUIERO CONTAR ALGO.

Si un alien quisiera investigar a profundidad la raza humana y se introdujera en mi cabeza mientras barro (porque ahora barro), cocino (porque ahora cocino), trapeo (porque ahora trapeo) o plancho (aunque nunca plancho, pero estamos hablando de situaciones hipotéticas), se llevaría una pésima impresión de los terrícolas ya que TODO EL DIA estoy contando historias en mi cabeza. Esta era una actividad recurrente en mis días en Lima, particularmente durante aburridísimas reuniones de trabajo donde pretendía escuchar muy atenta y con una mirada muy importante; pero desde hace cinco meses y una semana (tiempo que llevo viviendo en Madrid y estudiando Creación Literaria) más aún. No puedo evitarlo. No puedo.

Hace semanas rondaba en mi cabeza la idea de abrir un nuevo blog que tratase sobre algún tema fascinante y especial. Al parecer no soy muy creativa porque no se me ocurrió ni media idea. Empecé a releer éste, y si bien me di cuenta de que los círculos limeños los había dejado bien cerrados y empaquetados bajo algún árbol miraflorino, el círculo de estas historias aún tenía mucho por dar. Así que, señoras y señores, amigos y enemigos, VUELVE EL PERRO ARREPENTIDO (Pero ojo, NO la perra arrepentida pues yo no me arrepiento de nada) EN VIVO DESDE EL FUTURO Y LA TIERRA DONDE ANOCHECE A LAS 10 DE LA MALDITA NOCHE!

Y es que, amiguitos, volver a este blog es como
volver a la cama de uno luego de una semana de campamento
besar a tu novio luego de un largo viaje
ponerte tu pijama de conejitos que guardaste el invierno pasado
comer el aji de gallina de tu mami que no comes desde diciembre
por fin hablar después de una larga afonía.

miércoles, febrero 04, 2009

La última historia

Luego de 3 años, 4 meses, 787 posts y 5,225 comentarios...

Este blog ha sido testigo de todo.
Ha sido testigo de rupturas, de enamoramientos, de nuevas rupturas, de re enamoramientos y de re rupturas (en ese particular orden).
Ha sido testigo del momento en que me di cuenta que quería escribir. Ha sido testigo del momento en que decidí hacerlo.
Ha sido testigo de innumerables momentos estúpidos.
De pasión descontrolada.
De egos desbordados y de cuestionamientos interiores.
De todo. Ha sido testigo de un crecimiento personal imposible de poner en palabras. Este blog me cambió la vida: sin él, no estaría en este momento sentada en un departamento de Madrid leyendo a Platón para mi clases de Creación Literaria. Le agradeceré siempre a este espacio de mis historias el haberme regalado el dejarme de mariconerías.

Y ha llegado el momento de cerrar este círculo, como muchos otros que dejé bien cerrados en Lima. Volveré, quizá, en otro momento y desde otro lugar. Pero por el momento, la última historia es ésta.

Y los dejo con una cita de Ariel Magnus (lean este buen libro, "Un chino en bicicleta"), que resume a la perfección lo que siento en estos momentos de esto y de todo:

La verdad es que nada resulta
imprescindible cuando uno sabe que
abandonarlo le valió la
libertad.



Hasta pronto!

viernes, enero 30, 2009

TE ESPERAMOS CON LOS BRAZOS ABIERTOS

martes, enero 20, 2009

El jazmín de Miraflores

Hay momentos que son difíciles de capturar en palabras.
Como el jazmín de Miraflores.
No hay sensación más maravillosa que caminar por las callecitas de la angamos miraflorina, a medianoche o un poquito más tarde, y sentir como te abraza el olor veraniego y soberano de los jazmines nocturnos. Simplemente, no se puede poner en palabras.

De la misma manera, no puedo expresar con facilidad el agujerito que siento aquí cuando pienso que hoy les dí el último abrazo del año a ti, a ti y a ti, y recién es 20 de enero.

Pero como con los jazmines miraflorinos, sé que será verano y sé que será de noche de nuevo, y antes incluso de esperarlo, nos estaremos abrazando de nuevo.

Hasta pronto, amigos!
In my life, I loved you more.

lunes, enero 05, 2009

dosmilnuevo

Saludos, terrícolas.
Vengo en son de paz.
Este dosmilnuevo, no sé qué michi va a ser de mí
ni de ustedes
ni de ellos
(y menos de él)
pero por esas razones escondidas de los mecanismos del universo
todo se siente
de la pitrimitri.

FELIZ AÑO DOSMILNUEVO.
2 semanas y 2 días más en Lima.

domingo, diciembre 28, 2008

Boca a Boca

Cuentan las investigaciones que los consumidores creen más en el boca a boca que en cualquier otro tipo de comunicación.

Es verdad y es mentira.

Es verdad porque el boca a boca de tus besos
fue una verdad absoluta y categórica
y crei que los enigmas del universo
se resolvían en el preámbulo
en el segundo previo
en el intercambio comunicacional
de tu boca y la mía.

Pero es mentira
porque hoy
ya no tanto.

miércoles, diciembre 24, 2008

Una crónica de navidad

(* o de cómo Cristina Bellido se robó a Papá Noel)

Hay momentos en la vida de uno que son absolutamente determinantes. Momentos que nos marcan y que por su importancia, recordamos con precisión casi fotográfica así pasen los años. Yo recuerdo claramente dos.

El primero fue la navidad de 1987. Pasábamos la nochebuena en la casa de mi abuelo, y para ese entonces yo ya había vivido 3 o 4 navidades que recordaba claramente. Como en todas aquellas, mi abuelito me cogió de la mano en cierto momento de la noche y me sacó a pasear a la calle "para ir a visitar la casa del gato".

La visita a la casa del gato era una movida estratégica y ya tradicional en la familia Villanueva - Samudio. El abuelito nos sacaba a pasear por la Avenida del Parque Sur entre los grandes árboles (que en aquel entonces carecían de iluminación) para luego llegar a nuestro destino: una inmensa loseta de cemento denominada "la casa del gato". A pesar de nuestros llamados el gato nunca salía.

La magia, sin embargo, sucedía cuando regresábamos a casa: al cruzar la puerta, todos siempre actuaban sorprendidos contándome que justamente Papá Noel acababa de irse y que ya había dejado todos los regalos. Yo ya sabía que la visita a la casa del gato era la señal que el abuelito y papá noel habían acordado como momento exacto para su visita. No duden que yo todos los años (y ese con mayor fervor) INSISTÍA en visitar la casa del gato y me creía muy astuta al haber roto el código secreto entre el polo norte y san isidro.

Esa navidad, como siempre, insistí en la salida. Caminé con el abuelito, llamamos al gato, y nada. Ansiosa por los regalos, jalonée a mi abuelito para dar la vuelta y regresar a la casa. Y fue ahí cuando sucedió. Mi abuelito solo dijo "Mira", y miré al cielo.

Tengo el recuerdo pintado en la cabeza. El trineo de papá noel en el cielo. No lo ví a él y tampoco vi ningún reno ni sacos llenos de regalos. Solo recuerdo un gran trineo con luces de colores, enorme, brillante, majestuoso. Recuerdo las luces, como las luces de un árbol.

La verdad es que no sé si ese recuerdo sea fiel a lo que verdaderamente sucedió, pero es lo de menos ya que así es como me gusta recordarlo. Luego de esa revelación, llegué a la casa del abuelito para ver que Papá Noel me había mandado un pequeño Pony y a Patty Patinadora, pero nada pudo superar la sensación de magia tan grande que tuve de haber visto al siempre evasivo Papá Noel.

El segundo momento que recuerdo claramente es el cumpleaños de Maria Fé Salazar el año siguiente, en 1988. Maria Fé cumplia 8 años el 8 del 8 del 88, algo digno de celebrarse a lo grande, y por eso estábamos todas correteando como desquiciadas en el Rancho (y si mal no recuerdo, la Cabaña Chuncho).

No sé en qué momento vino Cristina Bellido y muy suelta de huesos nos dijo a todas que Papá Noel no existía. Que era un invento, que era mentira, que los regalos los compraban nuestros papás y que todo no era más que patrañas.

Por supuesto que yo no lo podía creer. No lo podía aceptar bajo ninguna circunstancia, y recuerdo claramente, como un video en mi cerebro, como yo le gritaba a Cristina: "SI EXISTE!!!!! YO LO HE VISTO...!!!!!!!"

Está demás decir que la lavidad del 88 fui a visitar la casa del gato, pero ya no fue lo mismo. Ninguna navidad lo fue después de eso.

Lo siento Cristina, pero desde aquel día fuiste siempre, para mi, el grinch que se robó a Papá Noel.

Y bueno, yo he vuelto a creer en Papá Noel. Qué sería de nosotros sin niños caminando por las calles y viendo el trineo de papá noel, invernal y nevado a 25 grados centigrados, en un acto de pura magia...?

* Todos los datos en esta crónica son fieles a la realidad.
* Me encanta la navidad, pero no puedo con el burrito tabanero.
* Feliz navidad para todos. Para ti también.

martes, diciembre 23, 2008

Créditos Finales: Lo que queda del 2008

* Pausa en el minuto diecisiete*

Muy á la Benedetti cumplí trescientos treinta y seis meses de vida, y la matusalénica edad no se me nota. Aún.
Estuve lo suficiente en casa y lo suficiente fuera de ella.
Te creí.
Descubrí la fórmula para evadir el insomnio y los dolores de cabeza. Le di escape.
Abrí la caja de pandora, descubrí mi amnesia y llegué a un buen acuerdo con mis desórdenes neurológicos.
Cambié de limpiaparabrisas en el auto y en mi cabeza, y descubrí lo bonito que es ver claro.
Me metí 4 veces al gimnasio, tuve 4 nutricionistas y madrugué casi todos los días de dios.
Bajé diez kilos.
Recuperé tres.
Perdí nuevamente uno. Vamos boys.
Acepté mis adicciones.
Sobreviví a la fiebre matrimonial.
Me dí cuenta que ser adulto apesta. Apesta más que la mostaza, que Ricardo Arjona y que la palabra "cabello".
Volví a encontrar la paz en los domingos a través del autoimpuesto exilio en Calabria.
Aprendí a pedir chepi.
Recordé que no todos los 29 de febreros deben ser iguales.
Aprendí a escribir con el corazón en la mano, los pies en la tierra y la cabeza en las nubes, y descubrí que no es fácil ser contorsionista.
Me chocaron.
Me di cuenta que la tecnología nos jodió la paz.
Recordé primeros besos. Olvidé los del medio. Me debatí entre el chape infinito y la agarrada de teta, y descubrí que en el breve límite entre uno y otro es donde acaba el amor. Al menos el mío.
Descubrí que nada es suficiente cuando no se tiene cómo completar.
Como en el 92, el 17 de junio y el 12 de noviembre volvieron a tener sentido.
Me cansé.
Mentí y dije que era ficción.
Odié la chirimoya y amé las mandarinas.
No me la creí.
Me permití perderte, y es que tú y yo éramos un oxímoron. No es la vida una paradoja, y sentir que uno suma más cuando resta?
Decidí bajarme del tren y caminar.
Recordé lo sencillo que es cuando la alquimia es la correcta y cualquier momento se vuelve oro. Pero decidí no quedarme a vivir en el recuerdo.
Le puse reglas al blog. Me puse reglas a mí. Decidí no odiar al mundo.
Caminé con medias sobre el parquet sin resbalarme.
Me dejé de mariconerías y postulé a una maestría en España. Y me aceptaron.
Renuncié a mi trabajo. Me endeudé con el banco. Y no me interesa pues no hay situación más terrible que la de tener un trabajo estable y no deberle plata a nadie mientras tu vida carece por completo de sentido. Desempleada y endeudada. me sentí absolutamente feliz.

Fue un buen año.
Pero el 2009 será mejor.

* Una exitosa navidad y un glamouroso año nuevo para todos.
* Me queda menos de un mes en Lima. Quién me está organizando mi fiesta despedida sorpresa, quién?

jueves, diciembre 11, 2008

Eficiencia

Hoy día mandé este mail en mi oficina:

Querido Amigo Secreto:
Hoy me siento particularmente romántica, así que citando al gran Fito Páez te canto con mi más entonada voz: tus regalos deberían de llegar.
Saludines.

A la media hora llegó a mi sitio un TAMAL y un TAMPICO LIGHT.

martes, diciembre 02, 2008

Carta a mi manis

Manis,
te acuerdas cuando nuestra vida era un desastre y nos moríamos de la risa de ella? Cuando nos ahumábamos mutuamente, tú con tus pall mall y yo con mis lucky light, y tomábamos cerveza o cualquier bebida espirituosa mientras competíamos por quién tenía el peor desamor de los dos. Luego brindábamos gritando que el amor apestaba, seeeee, y disfrutábamos a más no poder de nuestras neurosis y de la falta de esperanza en todo.
Y hoy estamos aquí Manis.
Por mi lado, yo me di cuenta que no iba a llegar a ningún lugar si no empezaba a tomar las decisiones que me lleven a donde quiero estar. En dos meses empiezo mis clases en España y quién sabe a donde me lleve el destino, pero sé que ya estoy en camino. Y en paz.
Por tu lado, hoy tú te casas con una mujer maravillosa, quien te ha puesto en la cara la sonrisa más grande de todas las sonrisas que te he visto en los casi, casi once años que te conozco.
¿No es lindo, Manis, que las cosas estén cayendo donde deben caer?
Hoy te doy un abrazo fuerte.
Tu manis.

Las historias de mi manis aquí, aquí y aquí.

jueves, noviembre 27, 2008

¿Por qué escribo?

Escribo porque escribir no le hace ningún bien tangible al mundo: No termina con la guerra, no erradica la pobreza, no cura enfermedades ni le da de comer a los niños en África; y sin embargo, escribir me hace sentir más útil que nada.
Escribo porque cuando completo una idea perfecta en palabras, siento que he conquistado el mundo.
Escribo porque me permite formular una pregunta. Plantear una hipótesis. Narrar el pasado. Predecir el futuro. Abrir una puerta o poner punto final.
Escribo porque para escribir no necesito a nada ni a nadie y lo hago como yo quiera. A las tres y quince de la madrugada. Por diez horas seguidas. Con mis medias de conejitos. En un papel arrancado de un cuaderno. Sobre mi derecho constitucional a detestar la cebollita china. Escribo porque es lo más personal que puedo hacer, y por eso esto se llama “Por qué escribo” y no “Por qué escribir” porque yo sólo sé las razones por las que yo escribo. Tú sabrás las tuyas.
Escribo porque me equivoqué de carrera y escribir es mi manera de reivindicarme y reafirmar lo que verdaderamente tengo que hacer en esta vida. Escribo para no traicionarme de nuevo.
Escribo para tener vocabulario y poder decir maravilloso soberbio fastuoso espléndido y magnífico.
Escribo para entender mis errores y los del resto.
Escribo para hablar de mi. Para hablar de él. Para hablar de ustedes. Escribo para ser uno de mis personajes y gritar cosas que yo nunca gritaría.
Escribo para releerme y reinventarme y empezar de nuevo, porque escribiendo uno aprende que sí es posible hacer borrón y cuento nuevo.
Escribo porque cuando escribo, pienso y me concentro. Este exclusivo evento (el de concentrarme) sólo ocurre cuando escribo y busco la palabra perfecta para trenzar ficciones y sentimientos.
Escribo también para no pensar y para abandonarme en el país del déficit de atención.
Escribo porque cuando escribo, nunca me aburro.
Escribo para tener el libro que me prometí escribir a los 19.
Escribo para enamorarme porque cuando uno escribe los sentimientos se magnifican y se vuelven desmedidos, y no concibo un amor que no sea superlativo y exagerado.
Escribo para escapar, porque cuando escribo y miento y me invento un universo paralelo más fantástico y divertido, me olvido por breves instantes que la vida en esta orilla del río es un poco aburrida, y sonrío como tarada. Escribo para sonreír como tarada.
Escribo para olvidar.
Escribo para recordar.
Escribo porque al escribir pierdo los escrúpulos.
Escribo porque escribir es una forma de nostalgia y de poner en blanco y negro una idea intangible o sentimiento perdido, y no he encontrado ninguna otra manera de melancolizarme tanto como escribiendo.
Escribo para ser libre.
Escribo y nadie me paga por ello, pero me encantaría que alguien lo hiciera (y estoy decidida a ganarme la vida de esta manera, así que si tú, SI, TU, lector querido, quieres contratarme, pues hagamos negocios).
Escribo porque no sé decir las cosas de otra manera. Escribo porque no soy buena en nada más. Me hubiera gustado ser estrella de rock pero ni la voz ni el oído me ayudan. Escribo porque si mi profesión fuera otra y tuviera que salvar al mundo de una crisis económica saldría corriendo agitando los brazos y gritando como chiflada porque no sabría cómo hacerlo. Ni quiero saberlo tampoco.
Escribo porque, escribo para, escribo donde, escribo cuando, escribo como.
Escribo porque soy egocéntrica y me gusta que me lean. Cuando mi papá decidió empapelar Lima con un poema que escribí a los 11 años me hundí devastada en la vergüenza, pero a mis veintiocho añazos ya superé la cobardía y el decoro, luego de años de escribir únicamente para mí. Escribo para que me lean mis amigos. Mis enemigos. Gente que me quiere. Gente que no me quiere nadita. Gente que no conozco ni conoceré. Gente que me dará la mano cuando me enferme a los 79 y me escuche farfullar sobre el miedo que siento de morir.
Escribo porque encuentro mil razones para escribir y porque se me pega la regalada gana, y por eso escribo en este momento, mientras pretendo trabajar en una oficina donde no se escribe.

Ruina emocional

Esta semana mi vida es un fracaso emocional porque:

* Se termina Flavor of Love 3, se termina Rock of Love 2. No puedo imaginarme la vida sin mis programas de TV favoritos donde decenas de mujeres pelean por el amor de un par de horrorosos.
* La balanza ha tenido una pelea cuerpo a cuerpo conmigo y los números se resisten a cambiar. Echa muni!
* No tengo pasaporte alemán (herencia de mi tatarabuelo alemán) y mi pasaporte peruanito no me sirve pero ni para coleccionar figuritas de Editorial Navarrete. Vamos señores del consulado español! Ustedes pueden!
* Me duelen los biceps. Me duelen los triceps. Me duelen los cuadriceps, los quinticeps y los sexticeps y la verdad esta situación del extremo dolor ya me tiene sequiceps.
* Las romantichicas de mi oficina (una especie de superhéroes del romance plancha) han decidido inundar la oficina con Maná, Ricardo Arjona, Muñecos de Papel y demás planchamusic. Y yo no encuentro mis audífonos. Ymi oído supersónico tiene una particular habilidad para detectar cada vez que Sasha o Bibi Gaytán atacan sin piedad los parlantes. SOS.

Y nada más.
Me encanta arruinarme la vida por reverendas tonterías.
Estoy cansada de arruinarme la vida por lo demás.

martes, noviembre 25, 2008

It's a beautiful day.

Hoy escuché la siguiente frase, que decía más o menos así:
"Sé que va a llegar la persona correcta. Y cuando llegue, todo será tan mostro que me olvidaré del re-idiota que terminó conmigo por teléfono en 25 segundos cuando yo tenía 18 años".

Y me puso de tan buen humor la frasecita que me metí en mis mallitas y me fui a sudar al gimnasio.

Nadie terminó conmigo por teléfono cuando tenía 18 años, y menos en 25 segundos (es más, todas mis terminadas han tomado horas.... o semanas). Pero me provocó sonreir escuchar que alguien termina una relación con esperanzas. Y humor.

I'm fine.

* Este momento de reflexión profunda fue absolutamente arruinado cuando en mi oficina se pusieron a escuchar Maná circa 1992.

domingo, noviembre 23, 2008

Pandora

(... y no, este post no tiene nada que ver con el trío mexicano).

Releer el pasado ha sido como abrir la caja de Pandora: una camaleónica explosión de maravillosos males que mi cabeza había convenientemente dispuesto olvidar.

La memoria tiene curiosos mecanismos.

Las cosas que deseo fervientemente recordar, las recuerdo.
Las cosas que deseo fervientemente olvidar, las recuerdo.
Y todo lo que queda en el medio, que es una revuelta mescolanza de la mayor parte de mi vida, entra en una especie de agujero negro donde el recuerdo o el olvido se decide arbitrariamente, como echándolo a cara o cruz.
Eso resulta en una mazamorra mental.

Hoy manejé 35 kilómetros escuchando Phil Collins y concentrándome seriamente en sacarle la vuelta a este maléfico mecanismo y poder quitar, a voluntad, algo de mi cabeza. Pero fue imposible. Me pregunto cuál será el truco para poder olvidar lo que uno quiere y recordar lo que se necesite.

Apuntes de mi mente desordenada
* Según la mitología griega, en la caja de Pandora quedó la esperanza. Yo tampoco la he perdido aún.
* Recuerdo esto: Uno puede perdonar el pasado, pero nunca olvidar sus fantasmas.
* He olvidado el momento en que dejé de sentir amor y empecé a sentir olvido. O tal vez no lo he olvidado aún.
* Phil Collins, I don´t want to go. If you hold on, won't be long. We'll find our time and place once more Just hold tight, it's alright... We've been here before.
* Trabajo 16 días laborables más. Quiero olvidarme de la sensación de apatía de todos los domingos en la noche, y amanecerme haciendo lo que quiero hacer todos los días de la semana.

jueves, noviembre 20, 2008

Update

Decidida a no olvidar el pasado, he desempolvado mis agendas de 2001, 2002 y 2004 (el 2003 no tuve agenda). A ver, pues, con qué me encuentro.

Amnesia

Ale y yo somos amigas desde que ella era una perfecta villamariana y yo me tiraba mis clases de Teología en la Católica. Desde entonces hemos viajado, actuado, posado, juergueado, emborrachado y demás -ados una infinidad de veces. En 2003 se fue 3 meses a Australia. Yo le escribí una carta.
Pero no lo recuerdo.

Hace unos días Ale me envió la carta en cuestión aduciendo que "me cagaría de risa" leyéndola. Sentí que estaba leyendo la carta de otra persona: si bien pude encontrar mi constante uso de palabras rebuscadas, la historia que contaba en esa carta era una de amor. De ilusión, de enamoramiento, de esas cosas que uno siente en la boca del estómago cuando le atrae alguien y de los múltiples delirios cerebrales que sólo querer a alguien sin que el mundo importe puede traer. No recordé nada.

Por supuesto que recordé al sujeto en cuestión, con el que salí intermitentemente por casi tres años y a quien le tengo un particular (y adolescente) cariño. Pero no recordé nada de lo que contaba en la carta: las peleas, las salidas, los escapes, las llamadas, las confesiones. El hablar de "nosotros" en una época que yo detestaba la conjugación en plural y las vergonzosas declaraciones donde reconocíamos que ese "nosotros" nos movía algo más que las hormonas.

Yo me enorgullezco de tener una memoria precisa. Inquebrantable.
Por lo que no me explico por qué no podía recordar nada. Dicen que la mente bloquea recuerdos cuando preferimos olvidarlos, pero no me explico por qué la mía ha querido olvidar precisamente ese. Y lo que es peor, me da miedo que ya haya olvidado (o vaya a olvidar) recuerdos similares.