domingo, junio 18, 2006

La carrera de papá

Mi gordo tiene 34 años de experiencia como papá, y debo decir que lo ha hecho de lo más bien. Hay algo que viene de cajón con los padres: los hijos, y mi papá atesora las historias de los suyos y las revive constantemente, especialmente en días como hoy. Hoy mi gordito recordó las historias de sus hijos cuando eran suyos y eran niños. Recordó cuando Guillermo se acercó muy suelto de huesos a un señor en Sears y le preguntó "Oiga señor, usted tiene pipilín?" o cuando le preguntó a una tía sobre su hija: "Oye tía, por qué Paola es marrón?" Recordó también cuando Cecilia iba a los cumpleaños en el fantástico "Rancho" y se metía a absolutamente todas las cabañas a pedir sorpresa, y no perdió tampoco la oportunidad de contar que yo creí en Papá Noel hasta los doce años. (Acá hay un punto por aclarar: Yo creí en Papa Noel hasta los ocho, edad en que la bruja de Cristina Bellido me confesó la triste realidad, pero los gordis no contaban con mi astucia y les hice creer que aún creía en Santa hasta los doce, pues yo ya había notado que mientras uno creyera, los regalos eran significativamente mejores).
Siempre me alegra escucharlo contar con orgullo todas las historias, cachetadas, caídas, logros y embarradas que sus tres hijos han cometido a lo largo de su carrera como papá. Y no pierde aún el sentido del humor: hoy dijo "Mis tres hijos están lejos, muy lejos, ya no me queda ninguno." Y cuando yo, prendida de su barriga, lo miré perplejo, me dijo con una sonrisa: "Pero claro, Guille vive en Washington, Ceci vive en Miami y tú vives en la luna". Y me reí con él, estrujándole la panza.

6 comentarios:

rodrigo dijo...

Pero que niña más avara y ambiciosa, jaja. Yo en cambio saltaba de felicidad cuando el ratón me dejaba un sol. Sin embargo, cuando se me caía un diente me iba a dormir a la casa de mi abuela, y en la mañana podía encontrarme con un billete :)

Mariella dijo...

Tengo que admitir que los soles de los que hablaba esa avara niña eran soles de oro, poco antes de que nuestro flamante presidente (de entonces y de ahora) los cambiara por intis. Probablemente cuando tú recibías billetes eran nuevos soles.
... de pronto me sentí muy vieja...

rodrigo dijo...

No, no te busques canas. En realidad es probable que me haya confundido, pero lo que sí es cierto es que en casa de mi abuela era más rentable ddejar mis dientes. Cuando era niño tampoco habían soles, habrán aparecido en cuarto o tercero de primaria.

Mariella dijo...

SI TENGO CANAS. MILES DE MILLONES.

The_RaVen dijo...

jajaja, muy acertado tu padre, pero a pesar de la broma y todo, me has hecho extrañar al mio.

Saludos

Rodrigo dijo...

No me di cuenta de que ya había leído este post antes.

Me encanta igual. Enmarca tu cartita :D !