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miércoles, febrero 04, 2009

La última historia

Luego de 3 años, 4 meses, 787 posts y 5,225 comentarios...

Este blog ha sido testigo de todo.
Ha sido testigo de rupturas, de enamoramientos, de nuevas rupturas, de re enamoramientos y de re rupturas (en ese particular orden).
Ha sido testigo del momento en que me di cuenta que quería escribir. Ha sido testigo del momento en que decidí hacerlo.
Ha sido testigo de innumerables momentos estúpidos.
De pasión descontrolada.
De egos desbordados y de cuestionamientos interiores.
De todo. Ha sido testigo de un crecimiento personal imposible de poner en palabras. Este blog me cambió la vida: sin él, no estaría en este momento sentada en un departamento de Madrid leyendo a Platón para mi clases de Creación Literaria. Le agradeceré siempre a este espacio de mis historias el haberme regalado el dejarme de cobardías.

Y ha llegado el momento de cerrar este círculo, como muchos otros que dejé bien cerrados en Lima. Volveré, quizá, en otro momento y desde otro lugar. Pero por el momento, la última historia es ésta.

Y los dejo con una cita de Ariel Magnus (lean este buen libro, "Un chino en bicicleta"), que resume a la perfección lo que siento en estos momentos de esto y de todo:



La verdad es que nada resulta
imprescindible cuando uno sabe que
abandonarlo le valió la
libertad.


Hasta pronto!

martes, enero 20, 2009

El jazmín de Miraflores

Hay momentos que son difíciles de capturar en palabras.
Como el jazmín de Miraflores.
No hay sensación más maravillosa que caminar por las callecitas de la angamos miraflorina, a medianoche o un poquito más tarde, y sentir como te abraza el olor veraniego y soberano de los jazmines nocturnos. Simplemente, no se puede poner en palabras.

De la misma manera, no puedo expresar con facilidad el agujerito que siento aquí cuando pienso que hoy les dí el último abrazo del año a ti, a ti y a ti, y recién es 20 de enero.

Pero como con los jazmines miraflorinos, sé que será verano y sé que será de noche de nuevo, y antes incluso de esperarlo, nos estaremos abrazando de nuevo.

Hasta pronto, amigos!
In my life, I loved you more.

miércoles, diciembre 24, 2008

Una crónica de navidad

(* o de cómo Cristina Bellido se robó a Papá Noel)

Hay momentos en la vida de uno que son absolutamente determinantes. Momentos que nos marcan y que por su importancia, recordamos con precisión casi fotográfica así pasen los años. Yo recuerdo claramente dos.

El primero fue la navidad de 1987. Pasábamos la nochebuena en la casa de mi abuelo, y para ese entonces yo ya había vivido 3 o 4 navidades que recordaba claramente. Como en todas aquellas, mi abuelito me cogió de la mano en cierto momento de la noche y me sacó a pasear a la calle "para ir a visitar la casa del gato".

La visita a la casa del gato era una movida estratégica y ya tradicional en la familia Villanueva - Samudio. El abuelito nos sacaba a pasear por la Avenida del Parque Sur entre los grandes árboles (que en aquel entonces carecían de iluminación) para luego llegar a nuestro destino: una inmensa loseta de cemento denominada "la casa del gato". A pesar de nuestros llamados el gato nunca salía.

La magia, sin embargo, sucedía cuando regresábamos a casa: al cruzar la puerta, todos siempre actuaban sorprendidos contándome que justamente Papá Noel acababa de irse y que ya había dejado todos los regalos. Yo ya sabía que la visita a la casa del gato era la señal que el abuelito y papá noel habían acordado como momento exacto para su visita. No duden que yo todos los años (y ese con mayor fervor) INSISTÍA en visitar la casa del gato y me creía muy astuta al haber roto el código secreto entre el polo norte y san isidro.

Esa navidad, como siempre, insistí en la salida. Caminé con el abuelito, llamamos al gato, y nada. Ansiosa por los regalos, jalonée a mi abuelito para dar la vuelta y regresar a la casa. Y fue ahí cuando sucedió. Mi abuelito solo dijo "Mira", y miré al cielo.

Tengo el recuerdo pintado en la cabeza. El trineo de papá noel en el cielo. No lo ví a él y tampoco vi ningún reno ni sacos llenos de regalos. Solo recuerdo un gran trineo con luces de colores, enorme, brillante, majestuoso. Recuerdo las luces, como las luces de un árbol.

La verdad es que no sé si ese recuerdo sea fiel a lo que verdaderamente sucedió, pero es lo de menos ya que así es como me gusta recordarlo. Luego de esa revelación, llegué a la casa del abuelito para ver que Papá Noel me había mandado un pequeño Pony y a Patty Patinadora, pero nada pudo superar la sensación de magia tan grande que tuve de haber visto al siempre evasivo Papá Noel.

El segundo momento que recuerdo claramente es el cumpleaños de Maria Fé Salazar el año siguiente, en 1988. Maria Fé cumplia 8 años el 8 del 8 del 88, algo digno de celebrarse a lo grande, y por eso estábamos todas correteando como desquiciadas en el Rancho (y si mal no recuerdo, la Cabaña Chuncho).

No sé en qué momento vino Cristina Bellido y muy suelta de huesos nos dijo a todas que Papá Noel no existía. Que era un invento, que era mentira, que los regalos los compraban nuestros papás y que todo no era más que patrañas.

Por supuesto que yo no lo podía creer. No lo podía aceptar bajo ninguna circunstancia, y recuerdo claramente, como un video en mi cerebro, como yo le gritaba a Cristina: "SI EXISTE!!!!! YO LO HE VISTO...!!!!!!!"

Está demás decir que la lavidad del 88 fui a visitar la casa del gato, pero ya no fue lo mismo. Ninguna navidad lo fue después de eso.

Lo siento Cristina, pero desde aquel día fuiste siempre, para mi, el grinch que se robó a Papá Noel.

Y bueno, yo he vuelto a creer en Papá Noel. Qué sería de nosotros sin niños caminando por las calles y viendo el trineo de papá noel, invernal y nevado a 25 grados centigrados, en un acto de pura magia...?

* Todos los datos en esta crónica son fieles a la realidad.
* Me encanta la navidad, pero no puedo con el burrito tabanero.
* Feliz navidad para todos. Para ti también.

martes, diciembre 23, 2008

Créditos Finales: Lo que queda del 2008

* Pausa en el minuto diecisiete*

Muy á la Benedetti cumplí trescientos treinta y seis meses de vida, y la matusalénica edad no se me nota. Aún.
Estuve lo suficiente en casa y lo suficiente fuera de ella.
Te creí.
Descubrí la fórmula para evadir el insomnio y los dolores de cabeza. Le di escape.
Abrí la caja de pandora, descubrí mi amnesia y llegué a un buen acuerdo con mis desórdenes neurológicos.
Cambié de limpiaparabrisas en el auto y en mi cabeza, y descubrí lo bonito que es ver claro.
Me metí 4 veces al gimnasio, tuve 4 nutricionistas y madrugué casi todos los días de dios.
Bajé diez kilos.
Recuperé tres.
Perdí nuevamente uno. Vamos boys.
Acepté mis adicciones.
Sobreviví a la fiebre matrimonial.
Me dí cuenta que ser adulto apesta. Apesta más que la mostaza, que Ricardo Arjona y que la palabra "cabello".
Volví a encontrar la paz en los domingos a través del autoimpuesto exilio en Calabria.
Aprendí a pedir chepi.
Recordé que no todos los 29 de febreros deben ser iguales.
Aprendí a escribir con el corazón en la mano, los pies en la tierra y la cabeza en las nubes, y descubrí que no es fácil ser contorsionista.
Me chocaron.
Me di cuenta que la tecnología nos jodió la paz.
Recordé primeros besos. Olvidé los del medio. Me debatí entre el chape infinito y la agarrada de teta, y descubrí que en el breve límite entre uno y otro es donde acaba el amor. Al menos el mío.
Descubrí que nada es suficiente cuando no se tiene cómo completar.
Como en el 92, el 17 de junio y el 12 de noviembre volvieron a tener sentido.
Me cansé.
Mentí y dije que era ficción.
Odié la chirimoya y amé las mandarinas.
No me la creí.
Me permití perderte, y es que tú y yo éramos un oxímoron. No es la vida una paradoja, y sentir que uno suma más cuando resta?
Decidí bajarme del tren y caminar.
Recordé lo sencillo que es cuando la alquimia es la correcta y cualquier momento se vuelve oro. Pero decidí no quedarme a vivir en el recuerdo.
Le puse reglas al blog. Me puse reglas a mí. Decidí no odiar al mundo.
Caminé con medias sobre el parquet sin resbalarme.
Me dejé de mariconerías y postulé a una maestría en España. Y me aceptaron.
Renuncié a mi trabajo. Me endeudé con el banco. Y no me interesa pues no hay situación más terrible que la de tener un trabajo estable y no deberle plata a nadie mientras tu vida carece por completo de sentido. Desempleada y endeudada. me sentí absolutamente feliz.

Fue un buen año.
Pero el 2009 será mejor.

* Una exitosa navidad y un glamouroso año nuevo para todos.
* Me queda menos de un mes en Lima. Quién me está organizando mi fiesta despedida sorpresa, quién?

domingo, noviembre 23, 2008

Pandora

(... y no, este post no tiene nada que ver con el trío mexicano).

Releer el pasado ha sido como abrir la caja de Pandora: una camaleónica explosión de maravillosos males que mi cabeza había convenientemente dispuesto olvidar.

La memoria tiene curiosos mecanismos.

Las cosas que deseo fervientemente recordar, las recuerdo.
Las cosas que deseo fervientemente olvidar, las recuerdo.
Y todo lo que queda en el medio, que es una revuelta mescolanza de la mayor parte de mi vida, entra en una especie de agujero negro donde el recuerdo o el olvido se decide arbitrariamente, como echándolo a cara o cruz.
Eso resulta en una mazamorra mental.

Hoy manejé 35 kilómetros escuchando Phil Collins y concentrándome seriamente en sacarle la vuelta a este maléfico mecanismo y poder quitar, a voluntad, algo de mi cabeza. Pero fue imposible. Me pregunto cuál será el truco para poder olvidar lo que uno quiere y recordar lo que se necesite.

Apuntes de mi mente desordenada
* Según la mitología griega, en la caja de Pandora quedó la esperanza. Yo tampoco la he perdido aún.
* Recuerdo esto: Uno puede perdonar el pasado, pero nunca olvidar sus fantasmas.
* He olvidado el momento en que dejé de sentir amor y empecé a sentir olvido. O tal vez no lo he olvidado aún.
* Phil Collins, I don´t want to go. If you hold on, won't be long. We'll find our time and place once more Just hold tight, it's alright... We've been here before.
* Trabajo 16 días laborables más. Quiero olvidarme de la sensación de apatía de todos los domingos en la noche, y amanecerme haciendo lo que quiero hacer todos los días de la semana.

jueves, noviembre 20, 2008

Amnesia

Ale y yo somos amigas desde que ella era una perfecta villamariana y yo me tiraba mis clases de Teología en la Católica. Desde entonces hemos viajado, actuado, posado, juergueado, emborrachado y demás -ados una infinidad de veces. En 2003 se fue 3 meses a Australia. Yo le escribí una carta.
Pero no lo recuerdo.

Hace unos días Ale me envió la carta en cuestión aduciendo que "me cagaría de risa" leyéndola. Sentí que estaba leyendo la carta de otra persona: si bien pude encontrar mi constante uso de palabras rebuscadas, la historia que contaba en esa carta era una de amor. De ilusión, de enamoramiento, de esas cosas que uno siente en la boca del estómago cuando le atrae alguien y de los múltiples delirios cerebrales que sólo querer a alguien sin que el mundo importe puede traer. No recordé nada.

Por supuesto que recordé al sujeto en cuestión, con el que salí intermitentemente por casi tres años y a quien le tengo un particular (y adolescente) cariño. Pero no recordé nada de lo que contaba en la carta: las peleas, las salidas, los escapes, las llamadas, las confesiones. El hablar de "nosotros" en una época que yo detestaba la conjugación en plural y las vergonzosas declaraciones donde reconocíamos que ese "nosotros" nos movía algo más que las hormonas.

Yo me enorgullezco de tener una memoria precisa. Inquebrantable.
Por lo que no me explico por qué no podía recordar nada. Dicen que la mente bloquea recuerdos cuando preferimos olvidarlos, pero no me explico por qué la mía ha querido olvidar precisamente ese. Y lo que es peor, me da miedo que ya haya olvidado (o vaya a olvidar) las cosas que me han hecho quien soy.

domingo, octubre 26, 2008

Desde el exilio

Todavía no hay indicios de dónde puede encontrarse la desaparecida MV.

Este año no solo ha sido el año de la fiebre matrimonial (también conocida como "Cómo ir a diecisiete matrimonios y no morir en el intento").
Ha sido el año de la fiebre de la reproducción.
NUEVE baby showers.
Nueve sobrinos planeados, sobrinos a propósito, sobrinos fruto de la estadística y sobrinos soñados.
En doce meses veloces el ambiente cambió de reuniones con humo y cerveza a reuniones sobre baby bouncers donde nosotros, los adictos al cigarro y nicotina, quedamos exiliados en la terraza y el balcón. De El Comercio pasaron a Bridal Guide; de vino a agua con gas y de cigarros a vitaminas pre natales. Ellas y ellos se mudaron de departamento mientras otros nos quedamos en la terraza y el balcón, con nuestros marlboros y nuestras copas, incapaces de borrar la cara de sorpresa de nuestras caras por el violento cambio de statu quo. Por alguna razón misteriosa pensé que todos caminaríamos por el mismo camino agarrados de la mano; ahora siento que estamos jugando a las escondidas en una casa que no conozco.

Es este un autoexilio, o he sido exiliada por una especie de selección natural?

* Mi nueva gaseosa favorita es Fanta.
* Faltan 100 días para empezar clases en Madrid. Tal vez debo dejar de jugar a las escondidas y jugar un juego que conozco en un lugar desconocido.
* Hoy es domingo.
* Odio Facebook. Es la Magaly Medina de nosotros los plebeyos. Minus la cárcel.

lunes, octubre 06, 2008

No es lo mismo pero es igual

Cuando yo tenía catorce años no habían celulares (bueeeeno, sí habían, no soy tan tutankamónica, pero nosotros los adolescentes sólo teníamos el placer de ver a nuestro padres usar semejantes zapatofonazos), ni messenger, ni mails, ni hi5 ni facebook. Esto significa que si conocíamos a algún chiquito en un cumpleaños o en una fiestita y a ese chiquito le parecías medianamente no-monstruosa o semi-granienta y quería contactarte a futuro, pues no había otra salida que darle el teléfono de tu casa. Sí, de tu casa.
Para una adolescente como yo que, punto aparte y sangría:
* era la menor de 3 hermanos (por 5 y 8 años respectivamente)
* vivía en un departamento de 140 m2 (según la leyenda) con hermanos + mami + papi
* en ese departamento solo había un (1) UN maldito teléfono NO-INALÁMBRICO
esto sólo pudo significar la burla, humillación y eternas mofas de mis adorables hermanitos quienes no dudaban en gritar a todo pulmón "Marieeeellllaaaaa WUUUUUUUUU te llama tu NOOOOOVIOOOOOO wuuuuuu" o reirse de mi, apuñalándome con sus dedos índices mientras yo esperaba como una reverenda guasaberta al lado del teléfono que el bendito chiquito se digne a llamar.

No hay dudas ahora sobre por qué mi vida amorosa en la adolescencia fue un reverendo desastre.

Catorce años después hay millones de maneras en las cuales puedes comunicarte con quien quieras. Ahora en mi casa hay 3 teléfonos (uno de ellos, el inalámbrico, en mi cuarto) y tengo celular, mail, messenger y facebook. Mis hermanos ya no viven conmigo por que soy, forzozamente, una hija única (en el plano físico claro está). Pero es increíble cómo me vuelvo a sentir esa cuasi quinceañera angustiada cuando espero saber de alguien
por celular
por teléfono
por messenger
por mail
por facebook
pordondemalditasea

y no aparece
por ningún lado.

miércoles, septiembre 10, 2008

Revisión del pasado 5

Mayo 8
Al borde del coma diabético
Acabo de ser testigo de la historia de amor más romántica del mundo, la cual tuvo lugar en Lima - la ciudad menos romántica del planeta- y le sucedió a Pili - quien tiene, por lo general, la peor de las suertes en el rompecabezas del amor. Me alegré muchísimo, obviamente, pero a la vez sentí que la glucosa se elevó peligrosamente a mi cerebro y que alguien me había sumergido en una colosal piscina de miel. Y cuando yo como algo muy dulce, I CHOKE. (* Amantes del castellano, hubiera utilizado la palabra "ahogar" pero "choke" es demasiado fabulosa como para no utilizarla). (** Lo de ahogarme con el dulce no es exageración. Es un defecto heredado por parte de padre. Más de una vez he montado un espectáculo dramático en plena calle producto de un deliciosísimo toffee de La Ibérica ).
Me pregunto. ¿Me habré vuelto intolerante al azúcar? ¿Alérgica a la miel? ¿O simplemente más cínica? Antes mis respuestas ante tales historias eran "Ohhhh, uhhhhh, aaahhhh, cuéntame las partes románticas", ahora son más del tipo "Zooorrrt, ughhhhh, naarrrf, cuéntame las partes pornográficas".
¿Es que la forzada dieta antiazúcar me ha convertido en esto, una persona emocionalmente diabética? ¿Intolerante a la miel porque ya tengo demasiada de ella? Sé que bien en el fondo me encanta meter el dedo en el romance y chuparlo con ganas, pero últimamente estoy a régimen de amor (sin saber si es por opción propia o como salvavidas, aún no lo sé). Tal vez necesito un poco de insulina para estabilizar mi glucosa. Tal vez necesito escuchar menos Jorge Drexler y Elton John (circa 1976). Tal vez debo dejar de jugar mi papel y repensar tanto las cosas. O tal vez debo simplemente sucumbir ante la tentación del dulce y caer en un formidable coma diabético.
Tal vez no muera.

(*) Descubrimiento asombroso del día: Hoy me regalaron una cucharita para el café que al entrar en contacto con el agua se ilumina. Nunca he tomado café tan rápido en mi vida. Me estresó la bendita cucharita.
(*) Kilos perdidos: 2.4. No al azúcar.

lunes, septiembre 01, 2008

Revisión del pasado 4

Mayo 4
Figuras matemáticas
Yo soy un círculo y tú eres mi tangente. Nos tocamos, pero nunca estamos uno dentro del otro. En tridimensional, eso se llama un plano osculador: un plano tangente a una esfera. Eso somos. Osculadores. Nos besamos sin miedos y con prisas, pero nunca nos intersectamos. O somos muy valientes, o somos muy cobardes. Aún no lo sé.

(*) Veces que pensé en lo difícil que es enamorarse de nuevo: 264
(*) Kilómetros corridos: 0
(*) Escuchando Fuimos lo que fuimos, de Jorge Drexler. A veces busco tu nombre en mi chistera (*) Veces que pensé en que debo dejar mi obsesión por Drexler: muchas.

viernes, agosto 29, 2008

Revisión del pasado 3

Mayo 4
La vida continúa / La vida continua
Todos tenemos divorcios en nuestras vidas. Divorcios, muertes, separaciones. Y después de ellos, la vida continúa. Esa es una frase trilladísima, pero cierta: a pesar de toda la mierda que pasa alrededor (o tal vez por la mierda misma), ataques cardíacos, palpitaciones y arritmias, la vida continúa. El sol sigue saliendo por las mañanas (excepto en Miraflores, que últimamente parece Londres), sigues respirando por inercia, las uñas y el pelo te crecen y te da sueño por la noche (aunque te cueste dormir). Y sigues viviendo. Y eventualmente ocurre algo maravilloso o apocalíptico que te desestabiliza por unos momentos, pero luego la vida continúa. La vida continúa, siempre. Lo que necesito evitar es la vida continua.
Una tilde lo puede cambiar todo. La vida continua es esa vida donde te levantas todas las mañanas, diligentemente te lavas los dientes, respiras como autómata, te crecen el pelo y las uñas las cuales cortas religiosamente, te da sueño por la noche y duermes de maravilla. Y así día tras día, sin mañanas fantásticas, sin drama vespertino, sin nada. Una línea horizontal, como la línea en los monitores médicos con ese constante biiiiiip que indica que estás muerto.
Yo no quiero eso. Quiero esa línea ondulante con altos y bajos, que me diga que estoy viva aunque me muera del miedo, que me diga que en el calendario hay mucha mierda pero también mucho algodón de azúcar, que continúe y continúe sin pausa y apresuradamente – porque en los asuntos de la continuidad, prefiero el verbo al adjetivo. Y continúa.

(*) Exámenes médicos realizados el día de hoy: 1 - Electrocardiograma. Resultado: Positivo. Aparentemente el corazón ya me creció nuevamente y dejó de estar cerrado por quiebra, así que me dispongo a correr muchos kilómetros, en sentido literal y figurado.

jueves, agosto 28, 2008

Revisión del pasado 2

Febrero 8
Sobre huevos
La pregunta del día es:
¿Puedo hacer una tortilla sin romper los huevos?
Esta pregunta me asaltó por sorpresa sentada en la consulta del doctor, hojeando una mala revista de deporte. Me quedé con mi pregunta y escondí la revista bajo el sillón. La pregunta da vueltas en mi cabeza y no logro aún responderla. ¿Es posible lograr un resultado deseable sin alterar los componentes que me llevarán a ese resultado? ¿Tengo que quebrar algo para obtener algo? ¿Destruir ese huevo para obtener mi tortilla? ¿No podría obtener quizá una tortilla haciendo un pequeño orificio en el huevo, extrayendo todo su interior lentamente y con paciencia?La idea es tentadora, pero me quedaría con un huevo que no es huevo. Un huevo vacío, imaginario, engañoso. Intacto por fuera, pero sin contenido alguno. Y ni que decir, una tortilla que tardó demasiado en completarse.Y me sigo preguntando: ¿para cambiar las cosas, es necesario destruir otras? Lo dijo Antoine Lavoisier (y luego Jorge Drexler): "nada se pierde, todo se transforma"... pero al transformar las cosas, ¿no estamos perdiendo lo que ya teníamos?¿Podré algún día tener huevos y tortillas a la vez, o es demasiado egoísta de mi parte?
Le hice la consulta al médico y no obtuve una respuesta satisfactoria. Creo que voy a dejar de malgastar mi dinero en el psiquiatra…

(*) Cantidad de hermosas prendas que puedo comprar con el dinero del psiquiatra: 5. Esto me pone de mucho mejor humor.
(*) Totalmente resuelta a eliminar el huevo de la dieta.

miércoles, agosto 27, 2008

Revisión del pasado 1

Febrero 7
Del "por si acaso" al "por las huevas"
Sin querer queriendo, almorcé el día de hoy con mi adorado Javi[1] en el finísimo Friday's del Ovalo Gutiérrez. Como siempre, la conversación fue fructífera y profunda, pues charlamos sobre los más variados temas: desde el plato para uno que parece para dos hasta de la moza que piensa que porque tiene más ridiculeces cosidas al uniforme merece con justo derecho más propina. Pero lo más interesante de la conversación fue la siguiente pregunta que lanzamos al aire mientras compartíamos un plato para dos (que parecía para uno):Cuantas veces hemos hecho cosas por si acaso, sólo para darnos cuenta después de que las hicimos por las huevas?
Fue una epifanía. Empecé a repasar mentalmente y caí en la cuenta de que desde que mi médico me apuntó en un papelito que tengo un severísimo desorden obsesivo-compulsivo (ni tan severo, pero me encanta ser dramática), procuro siempre atiborrarme de por si acasos, cuyos acasos extrañamente llegan. Por si acaso llevo al viaje ropa extra. Por si acaso llevo más dinero, más peines, más tarjetas o más pastillas en la cartera. Por si acaso me quedo 15 minutos más en la oficina, no vaya a ser que me necesiten. Por si acaso llego 5 minutos antes, no vaya a ser que empiecen sin mí. Por si acaso voy acompañada. Por si acaso le digo esto pues no lo vaya a olvidar. Por si acaso no le digo nada, no vaya a ser que lo tome a mal. Por si acaso yo ya no existo y desde hoy desaparezco. Por si acaso me olvido de lo que siento. Por si acaso me encierro completamente, no vaya a salir mal parada y por si acaso, solo por si acaso, me invento una cara de "aquí no pasó nada" por si acaso a alguien se le ocurre mirarme un segundo más de lo usual. Por si acaso, y siempre por las huevas.Me pregunto, ¿nos estaremos haciendo bien llenándonos de todos estos por si acasos? ¿O serán como cinta aislante contra la vida y sus eventualidades? ¿Los estaremos usando como caparazón para no salir heridos si las cosas no resultan como planeamos? Pero acaso el peso de esta gran coraza, ¿no es aún peor que el posible disparo de un imprevisto? ¿Nos estamos llenando de por si acasos por las huevas?

(*) Cantidad de propina dejada a la mala moza: S/. 0
(*) Kilos ganados: 3.7. Mierda.
[1] Javi: Ostenta sin orgullo el record Guinness del mayor número de ligues de una sola noche de todo Iberoamérica, y ha considerado incluirlo en su currículo. Cuando se emborracha habla en Inglés. Fanático de Lindsay Lohan. Su mejor amigo, “El Sholito”, dejó el Perú para convertirse en limpiador de piscinas gay en Australia.

miércoles, agosto 13, 2008

5:53 pm: Mucho más lindo

Estos días mi objetivo principal es hacerme la vida más pajolaza.
Basta, basta, basta de odiar al mundo todas las mañanas: estos días quiero hacerle el amor al mundo y no la guerra.
Quiero estar de nuevo con la perilla hacia un lado y si me vuelvo medio coca cola pues no me importa.
Quiero tomar todos los desenfriolitos necesarios para acabar con mi resfrio cerebral.

Así que hoy día decidí hacerme feliz comiendo un pedazazo de torta de chocolate (la torta de chocolate alivia los cólicos, no sabían?) y dejándola en forma de F. Es la única manera de comer torta de chocolate.

El mundo se ve mucho más lindo con los cachetes embarrados de fudge, por mi madrecita.

domingo, agosto 10, 2008

Ser adulto apesta

Cuando fui adolescente
Cincuenta soles semanales eran más que suficientes
Mi carrera la escogí de tin marín
Las consecuencias de mis decisiones no eran trascendentales
Y mi buzo con hueco era mi mejor uniforme
Me pintaba el pelo porque se me daba la gana
Y el amor era todo así no durara nada
Beber mucho era necesario
Dormir poco era obligatorio
Y sentirse bien al día siguiente, un mero resultado
Comía y no engordaba
(Aunque tal vez engordaba, pero me importaba poco)
Me equivocaba y todo seguía siendo maravilloso
el futuro estaba lejisimos
y de lejos, corría hacía el.

Pero ser adulto apesta.
La plata nunca es suficiente, mi carrera es mi carrera, decido y pago las consecuencias y pago las tarjetas con las que compro mis uniformes, me pinto el pelo y tapo las canas, si bebo y no duermo me muero, engordo y sigo comiendo, me equivoco todos los días y me vuelvo a equivocar, el futuro es ya ya ya y todo es rápido todo es ahorita todo es para ayer y pasan los días y todo es más dificil y tengo que decidir decidir decidir y amar sigue siendo todo pero sigo sin aprender como manejar ese malabar.

Ser adulto apesta.

viernes, agosto 08, 2008

Hoy

Hoy,
a las 8 de mañana con 8 minutos del 8 del 08 del año 2008
debí haber hecho algo importante.

Algo significativo.
Algo que represente lo único y mágico que podía ser un momento como ese.
Como decir, "hoy, mamá, el 8 del 8 del 8 a las 8 con 8, te digo que te recontra amo de acá a una galaxia muy lejana de ida y vuelta y sin pagar peajes"
o, "papá, el darte un apachurrón todas las noches y que te rías de mis tonterías vale mucho más que ocho mil ochocientos bóvedas de Rico McPato"
o, "Ceci, te extraño. Guille, te extraño. Cami, te extraño. Vengan carajo que mi corazón se estruja cada vez que pienso en los miles de kilómetros que hay que caminar para estar juntos"
o, "Amigas, hermanas, Pili & Clau: en el diccionario de mi vida aparecen sus caras junto a la palabra "amiga", porque la definición de amistad, sin ustedes, es un completo error".

¿Pero qué hice, hoy 8 del 8 del 8 a las 8 con 8?
Me escondí bajo las sábanas y grité, a voz en cuello:
NO NO, NOOO! NO QUIERO IR AL COLEGIO!

Pero yo creo en las segundas oportunidades.
Así que consideren este gap de 11 horas como un agujero negro.

miércoles, agosto 06, 2008

Esta tarde

Pues esta tarde es como cualquier otra tarde en Lima.

Está nublado y llovizna un poco
(en la realidad y en la metáfora)
Me molestan las botas
Mi escritorio está ordenado y mi cabeza, todo lo contrario
Se escucha música espantosísima en la oficina
Humea la taza de café y me humean las ideas
2 por 2 es 22
como siempre en las tardes de Lima

Pero sin embargo hoy
sin nigún detonante aparente
todo se siente diferente.

jueves, julio 31, 2008

Sabiduría de familia

Mi mamá siempre dice la siguiente frase:

"No camines con medias sobre el parquet"

No sé ustedes, pero para mi tiene un significado profundísimo.

jueves, julio 03, 2008

Carta a mi mamá

Querida mamita:
Sabes que te quiero con toda el alma, desde acá hasta jupiter y de júpiter hasta acá, por lo que espero sepas perdonarme por lo que voy a decir. Sé que te esforzaste junto a mi papá por muchos años para darnos a mi y a mis hermanos la mejor educación posible: nos mandaste a buenos colegios y a buenas universidades, siempre queriendo que nosotros seamos lo mejor que podiamos ser. Te quedaste a mi lado cuando estuve enferma y me diste siempre todo tu apoyo en los momentos más difíciles: fuiste siempre un ejemplo de mamá y de amiga. Conversar contigo es una de las cosas más divertidas que hay en el mundo: tienes una manera única de contar las cosas y de hacer todos los momentos extremadamente divertidos. De tu boca nunca salió ninguna palabra soez y supiste siempre comportarte como una dama en todas las situaciones que has vivido. Me enseñaste todo lo que sabes y más, por lo que espero no defraudarte ni que sientas que lo que voy a decir demuestra que no aprendí nada en mis veintiocho años. Aquí va:

Qué frío de mierda, por la reconchesumare.

Perdóname mami.

viernes, junio 20, 2008

Hoy

Hoy descubrí un nuevo y maravilloso mundo
hoy el mundo se ve un poquito más lindo
Hoy miro claramente y no me detengo
Hoy no parapadeo ni achino los ojos
Hoy.

Hoy le compré limpiaparabrisas nuevos a mi nissan reggaetonero y la vista es otra, por mi madrecita.

Y hoy empieza el invierno. Yabadabadú.