domingo, agosto 27, 2006

Caminata por el Olivar

Ayer sábado mi adorada Pili y yo caminamos por el Olivar.
A pesar de que aún no es primavera, había un sol precioso que ameritaba la caminata. Ya que compartíamos audífonos, caminábamos abrazadas como dos viejitas mientras nos reíamos de quién sabe qué cosa y conversábamos de quién sabe qué. Pili y yo caminábamos un sábado a las tres en el Olivar mientras cantábamos a viva voz "Deseo" de Juan Carlos Baglietto.

Te seguiré hasta el final
Te buscaré en todas partes
Bajo la luz de las sombras
En los dibujos del aire

Pili se quedó callada un rato, e intuí lo que estaba sucediendo. Efectivamente, se le estaban cayendo las lágrimas.
Pili llora con todo (La casa del Lago, 50 first dates, el matrimonio de mi hermana, etc) pero esta vez a mi también se me salió una lagrimita.
Te voy a extrañar, infeliz. Voy a extrañar los zumbidos en el messenger, el Hexic!!! las llamadas de "cuéntamelo todo", las sesiones fotográficas y tus siempre acertados consejos. Voy a extrañar nuestros almuerzos, las caminatas largas, las leídas de pensamiento ("me encanta") y tu constante preocupación por todo lo que nos rodea. Voy a extrañar tenerte cerca (a exactamente 11 kilómetros) pues sabes que eres quien mejor me conoce y quien más me comprende, y sabes que soy quien más te conoce y mejor te comprende. Voy a extrañar nuestras largas tardes de no hacer nada, las millones de veces que te quedas a dormir a mi casa y el amor que te tienen mis papás porque eres una hija más. Te voy a extrañar mongola, me vas a hacer demasiada falta, y si no regresas en un año te juro que te traigo de las mechas o me voy a España a vivir de arrimada contigo. Y es que sin ti, loca, a la vida le falta una chispita.
Y seguimos caminando por el Olivar, ocultando nuestros ojos llorosos tras glamorosos lentes oscuros y sonrisas que a pesar de la tristeza, eran sinceras.
Te quiero, infeliz.

y citando al dalai lama: People come into your life and people go. But it's comforting to know the ones you love are always in your heart. And if you're very lucky, a plane ride away.

(* escuchando Ain't no mountain high enough)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que pena cuando un amigo se va:(
la verdad con los amigos debería ser como con los hijos ir y venir a todos lados siempre....
Pero bueno fuerza Mariellilla que Pili regresa en un añito y listo.

Anónimo dijo...

Que pena cuando un amigo se va:(
la verdad con los amigos debería ser como con los hijos ir y venir a todos lados siempre....
Pero bueno fuerza Mariellilla que Pili regresa en un añito y listo.

Anónimo dijo...

Así es! Pili regresa en un añito y listo!

Casi siempre uno piensa en las cosas que extrañarás de tu soul mate cuando te vayas -digo casi porque hasta ahora he evitado tener tan tristes pensamientos-, y casi siempre son los pequeños detalles los que se roban el protagonismo: como la mirada cómplice al ver un Mc Donald's, el Hooooooola de la casi Mami al entrar en el depa, leer la última edición de Cosmopolitan en alto (y bien fuerte, para no perder el detalle), acomodarte en la siempre cómoda cama con miles de almohadones para ver Sex & The City (esto es vida), el hombro siempre listo para apoyar la cabeza (y el alma siempre lista para apoyar las penas)....
Regresaré!!! Lo sabes! No pongaos triste maja! Que regresaré!

Mariella dijo...

mira boluda si no regresas, te regreso yo.